Los “33” que no fueron 33.

Como cada 19 de Abril, hoy se conmemora un hecho medular en la Cruzada Libertadora de 1825, cuando un grupo de intrépidos revolucionarios, desembarcaron en Soriano, en la playa conocida como “la Agraciada”. Allí, reiteraron -al mando de Juan Antonio Lavalleja- el juramento que habían hecho en Buenos Aires: LIBERAR LA PATRIA O MORIR POR ELLA.

No se sabe con exactitud el número de expedicionarios que ese día llegaron a la Agraciada, pero se los recuerda con el número 33 como un símbolo de la Cruzada, que seguiría con fervor desde allí y hasta la Independencia. Este número ha sido objeto de diversas controversias a partir de la existencia de varias listas de integrantes, publicadas entre 1825 y 1832. Según una investigación de Jacinto Carranza (Historiador uruguayo) durante los años cuarenta, existen 16 listas diferentes de nombres y en total se menciona a 59 personas. Si bien 33 es el número oficialmente aceptado, los nombres difieren de un listado al otro. También debe tenerse en cuenta las deserciones de algunos de ellos, por lo que sus nombres no fueron incluidos posteriormente.

Como dato curioso, no todos eran orientales. Según el historiador Aníbal Barrios Pintos, hubo cuatro argentinos, cuatro paraguayos y uno nacido en Mozambique (Joaquín Artigas, liberto que era criado del cruzado Pantaleón Artigas, sobrino del prócer).

Muchas versiones coinciden en que el 33 refleja un simbolismo masónico, basado en la representación del 33 como grado jerárquico superior en la masonería del Rito Escocés. Se debe recordar también que los organizadores de la Cruzada Libertadora fueron los integrantes de los Caballeros Orientales, logia masónica creada en 1814 en Montevideo por Carlos María de Alvear con fines independentistas; y que el mismo Lavalleja pertenecía a la masonería.

En 1952 el cineasta Miguel Ángel Melino filmó una película sobre la gesta de 1825. El filme se llama El desembarco de los Treinta y Tres Orientales, dura unos 50 minutos y está disponible en YouTube.

Lee el especial completo en la edición de Abril de Revista Canaria.

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